Bermeo, alma marinera y tradición costera en el corazón de Urdaibai

Hay escapadas que huelen a salitre, a madera de barco y a una historia tejida a golpe de mareas. Si buscas un destino que conserve intacta la esencia marinera de Euskadi, Bermeo es, sin duda, una de paradas obligatorias más fascinantes del litoral vizcaíno.
Situado en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, este municipio no es solo uno de los puertos pesqueros más importantes de la cornisa cantábrica, sino un auténtico libro abierto de tradiciones, leyendas y pasado ballenero.
Un pasado histórico ligado al mar y al valor balleneroLa historia de Bermeo late con fuerza en cada rincón de su casco antiguo. Fundada oficialmente como villa en 1239 por el señor de Vizcaya Lope Díaz de Haro (aunque sus raíces medievales y su peso comercial se remontan mucho más atrás),Bermeo llegó a ser la capital histórica de Vizcaya hasta el año 1602.
Durante siglos, el motor económico y social de la villa fue la pesca y la caza de ballenas.
Los bermeotarras eran reconocidos audaces navegantes que surcaban los mares más fríos en busca de estos cetáceos.
De hecho, la importancia de este gremio quedó inmortalizada en el propio escudo de la villa, donde una ballena aparece sobre las olas siendo atacada por arpones.
Pasear hoy por sus calles es imaginar los tiempos en los que los arrantzales preparaban sus aparejos desafiando al Atlántico.

Qué ver y hacer en Bermeo: Imprescindibles
1. El Puerto Viejo y las casas de coloresEl verdadero corazón de Bermeo es su puerto viejo.
Rodeado por viviendas marineras tradicionales estrechas y de fachadas intensamente coloridas, es un espectáculo visual constante.
Sentarse en una terraza a saborear un buen vino blanco local mientras observas el ir y venir de los barcos de bajura es una experiencia obligatoria.
2. La Torre de Ercilla y el Museo del Pescador (Arrantzaleen Museoa)En lo alto del puerto se alza imponente la Torre de Ercilla, una casa-torre bajomedieval del siglo XV declarada Monumento Nacional. Es el único ejemplo que se conserva de las antiguas torres defensivas que poblaban la villa. En su interior acoge el Museo del Pescador, un espacio excelente para adentrarse en la vida de los arrantzales, las artes de pesca tradicionales y la intachable relación de Bermeo con el mar.
3. La Iglesia de Santa Eufemia y el juramento de los señoresEste templo gótico, situado en el casco histórico, es una de las iglesias más antiguas de Vizcaya. Su relevancia histórica es mayúscula: ante su pórtico juraban los Señores de Vizcaya (y posteriormente los Reyes de España, como los Reyes Católicos) respetar los fueros y privilegios de Vizcaya.

4. La Puerta de San Juan y las murallas medievalesBermeo llegó a estar amurallada para protegerse de ataques y asedios. Hoy en día se conservan tramos de aquella muralla defensiva y, sobre todo, el Arco de San Juan (o portal de San Juan), una hermosa puerta ojival del siglo XIV que conectaba la villa con el puerto y por la que parece que el tiempo se ha detenido.
Muy cerca de allí: San Juan de GaztelugatxeEs imposible hablar de Bermeo sin mencionar su joya más universal y fotografiada: San Juan de Gaztelugatxe. Aunque administrativamente este islote mágico coronado por una ermita forma parte del municipio bermeotarra, merece un capítulo aparte.

si aún quieres más entradas

Scroll al inicio