Ezcaray: Número 1 como refugio perfecto en La Rioja entre Alta Gastronomía, Naturaleza y Tradición

Situado en el alto valle del río Oja, Ezcaray es, sin duda, uno de los pueblos más encantadores y con mayor personalidad de toda La Rioja.
Sus cuidadas calles porticadas, las tradicionales casonas con entramados de madera y balconadas repletas de flores, y su animada plaza porticada transportan al viajero a una época de cuento.
Pero este rincón riojano no es solo un escaparate de arquitectura popular; es un destino vibrante que combina a la perfección el turismo de montaña,la cultura, la aventura y una gastronomía de primer nivel mundial.
Un Paraíso para los Amantes de la NaturalezaEl entorno natural de Ezcaray es un auténtico lujo para quienes buscan desconectar y respirar aire puro.

Durante los meses más fríos, la cercana estación de esquí de Valdezcaray, situada en las faldas del monte San Lorenzo (el pico más alto de La Rioja), atrae a los aficionados de los deportes blancos con pistas para todos los niveles y unas vistas panorámicas inolvidables.
Cuando la nieve da paso al buen tiempo, el valle se transforma en un paraíso inigualable para el senderismo.
Rutas emblemáticas como la Vía Verde del Oja —ideal tanto para caminar como para recorrer en bicicleta— o los senderos que ascienden hacia los frondosos bosques de hayas y robles permiten descubrir la riqueza paisajística de la Sierra de la Demanda.
Además, el otoño convierte a Ezcaray en la capital micológica de la región: los montes vecinos se llenan de aficionados al turismo micológico en busca de codiciados ejemplares como boletus, níscalos y setas de cardo, que luego protagonizan las cartas de los mesones locales.Alta Cocina con Sello MichelinSi por algo destaca también Ezcaray a nivel internacional es por su extraordinaria propuesta culinaria.

El pueblo alberga el prestigioso Restaurante Echaurren, un templo gastronómico galardonado con Estrellas Michelin y dirigido por la familia Paniego. Aquí, la tradición de la cocina riojana de toda la vida se eleva a la máxima categoría gracias a la genialidad del chef Francis Paniego y su equipo, convirtiendo cada plato en una experiencia sensorial inolvidable que rinde homenaje al producto local.
A ello se suman numerosos bares y mesones donde tapear unas magníficas croquetas,chuletillas al sarmiento o pochas frescas.En definitiva, Ezcaray lo tiene todo: historia, paisajes de alta montaña, una gastronomía excepcional y esa cálida hospitalidad riojana que hace que todo viajero quiera volver. ¿Te vienes a descubrirlo?

si aún quieres más entradas

Scroll al inicio