Sky Garden: jardín a 155 m sobre la City londinense

Perfil del sky garden

Dónde está y cómo es el edificio
El Sky Garden ocupa las tres últimas plantas (35 a 37) del 20 Fenchurch Street, en pleno distrito financiero, la City.
Los londinenses lo conocen como el "Walkie-Talkie" por su silueta, que se ensancha hacia arriba como un viejo aparato de radio.
Lo diseñó el arquitecto uruguayo Rafael Viñoly y se terminó en 2014; el jardín abrió al público en enero de 2015.
Su historia no ha estado exenta de polémica. Su volumen provocó críticas desde el principio, y en 2015 recibió el poco deseado Carbuncle Cup, el premio satírico al peor edificio del año en el Reino Unido.
Además, en 2013, durante la construcción, su fachada cóncava actuó como una lente y concentró la luz del sol hasta derretir piezas de un coche aparcado en la calle de abajo. El episodio le valió el apodo de "Walkie-Scorchie" y obligó a instalar elementos de protección solar en la fachada.
A mí profano pero con gustos propios, me parece singular y atractivo a la vista. Aunque acepto que, para gustos, colores.

Las alturas
El jardín se encuentra a unos 155 metros sobre el suelo, lo que lo convierte en el jardín público más alto de Londres.
No es el edificio más alto de la ciudad, ya que el Shard le saca el doble de altura, pero esa diferencia juega a su favor: desde el Sky Garden se tiene el Shard enfrente, como protagonista del paisaje, algo imposible cuando estás dentro de él.
El espacio es amplio y luminoso, con una gran cúpula acristalada y tres niveles escalonados. La sensación es más la de un invernadero elevado que la de un mirador al uso.
Y ello no quiere decir que las vistas no sean espléndidas. Y cambiantes cada vez que subes porque está rodeada de rascacielos en construcción, que cambian cada pocos meses.

El jardín
La vegetación recuerda que estás en un lugar pensado para pasear, no solo para mirar.
Hay plantas mediterráneas y de zonas subtropicales, helechos, palmeras y especies de Sudáfrica y Australia, repartidas en terrazas y senderos.
Después de recorrer las calles grises de la City, el contraste con tanto verde a esa altura resulta sorprendente.

Las vistas
Lo mejor está al otro lado del cristal.
Desde las terrazas se abre una vista de 360 grados sobre Londres:
El Támesis, que serpentea de este a oeste.
Tower Bridge y la Torre de Londres, muy cerca, dando una idea de cómo convive la historia con la ciudad moderna.
El Shard, la gran aguja de cristal al otro lado del río.
El Gherkin (30 St Mary Axe) y el resto de rascacielos con apodo de la City, como el "Cheesegrater".
La catedral de San Pablo, con su cúpula, recortada entre los edificios modernos.
Canary Wharf, el otro gran núcleo financiero, en el horizonte.

El atardecer es el momento más fotogénico: la luz se vuelve dorada sobre el río y los edificios empiezan a encenderse.
Si te gusta la fotografía, cuenta con que habrá bastante gente y con que el cristal puede dar reflejos, así que conviene pegar el objetivo a la superficie o buscar los exteriores.

El entorno: la City y su historia
Lo más interesante del Sky Garden es el contraste con lo que tiene bajo los pies. La City es el núcleo histórico de Londres, el lugar donde los romanos fundaron Londinium hace casi dos mil años.
Debajo de estas calles hay restos de aquella ciudad antigua, y a pocos pasos del edificio están mercados, iglesias y callejones medievales que sobrevivieron al Gran Incendio de 1666 y a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Desde arriba, esa superposición de épocas se aprecia de un vistazo: la Torre de Londres, que data de la época normanda, a pocos metros de rascacielos construidos hace apenas unos años.

Información práctica

Entrada gratuita, pero lo ideal es reservar con antelación en la web oficial del Sky Garden, sobre todo en temporada alta, cuando las plazas se agotan.
Fuera de temporada puede bastar con presentarse en la puerta: en octubre nos tocó esperar unos 15 o 20 minutos.
Hay controles de seguridad al estilo aeropuerto, así que lleva poco equipaje.
Dentro hay bares y restaurantes, aunque no es obligatorio consumir para disfrutar del jardín y las terrazas.
Comprueba siempre en la web oficial los horarios y las condiciones actuales antes de ir, porque pueden cambiar.

Mi experiencia
Estuve en octubre y fue una experiencia muy bonita. La decisión del viaje fue de última hora, así que nos presentamos allí sin entradas.
Esperamos entre 15 y 20 minutos y nos dejaron pasar. En los meses de máxima afluencia turística seguramente no sería posible, pero en octubre sí. Una visita preciosa y, además, gratuita.
Así que , mejor reservar siempre; pero si no puedes o no quieres, depende de la época del año.
Si hace buen tiempo, vistas infinitas y gran experiencia. Si hace malo, una muy buena alternativa.

Para terminar
El Sky Garden demuestra que se puede ver una gran ciudad desde las alturas sin colas interminables ni precios de mirador turístico.
Es un buen sitio para empezar o terminar una visita a Londres, para situarte en el mapa y, con un poco de suerte, para llevarte unas buenas fotos.

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