El Balneario de Panticosa es un destino legendario en el Pirineo Aragonés, situado a 1.636 metros de altitud en el Valle de Tena. Es mucho más que un spa; es un complejo histórico que combina aguas mineromedicinales, arquitectura clásica y un entorno de alta montaña impresionante.
A.- La Historia
La historia del Balneario de Panticosa es una montaña rusa de esplendor y olvido. Situado en un enclave que parece sacado de una postal suiza, ha pasado de ser un rincón remoto a uno de los destinos más lujosos de la aristocracia europea.
Los hitos que marcaron su evolución fueron:
1. El Legado Romano (Siglo I d.C.)
Aunque el complejo moderno es posterior, existen evidencias de que los romanos ya conocían las propiedades de estas aguas. Se encontraron monedas de la época de Tiberio en el manantial de «La Laguna», lo que explica por qué el centro termal principal lleva hoy el nombre de Termas de Tiberio.
2. El Resurgir del Siglo XIII al XVIII
Durante siglos, el uso de las aguas fue puramente local y rudimentario. En 1265, el lugar ya aparece en documentos, y en el siglo XVII se construyó la primera «Casa de Baños». Sin embargo, llegar hasta allí era una odisea: el camino era un sendero peligroso apto solo para mulas y gente muy decidida.
3. La Edad de Oro (1825 – 1930)
Este es el periodo más fascinante. El Balneario se convirtió en la «joya del Pirineo»:
• La Transformación: Se construyeron los grandes hoteles (como el Gran Hotel) y villas independientes. Pasó de ser un hospital de baños a un resort de lujo.
• Ilustres visitantes: Se convirtió en el lugar de veraneo de la alta burguesía y la aristocracia española. Personajes como Santiago Ramón y Cajal, Niceto Alcalá Zamora u Ortega y Gasset caminaron por sus jardines.
• Un «pueblo» autosuficiente: Tenía su propia iglesia, farmacia, oficina de correos y casino. Era una burbuja de civilización a 1.600 metros de altura.
4. Guerra y Declive
La Guerra Civil Española marcó un antes y un después. El complejo fue militarizado y sufrió daños. Tras la guerra, el auge de los nuevos destinos de playa y el cambio en los hábitos de ocio hicieron que el balneario entrara en un largo periodo de decadencia y abandono parcial.
5. El Gran Cambio: La Era de Rafael Moneo (Siglo XXI)
A principios de los años 2000, se inició una renovación total bajo el mando del prestigioso arquitecto Rafael Moneo.
• El objetivo: Recuperar el esplendor pasado con un toque de arquitectura contemporánea.
• El resultado: Se construyeron el Hotel Continental y las nuevas Termas de Tiberio, con una estética de madera y cristal que busca integrarse con la montaña.
Tres Curiosidades Históricas:
• Milagro geológico: El agua que bebes o en la que te bañas hoy cayó como lluvia hace 50 o 60 años en las cumbres circundantes; tarda todo ese tiempo en filtrarse por el granito y emerger cargada de minerales a 53°C.
• Aislamiento extremo: Antes de que existiera la carretera actual, los visitantes tenían que subir desde el pueblo de Panticosa en camillas o mulas, un viaje que podía durar horas bajo condiciones climáticas difíciles.
• Propiedades «mágicas»: Antiguamente, cada manantial tenía una «especialidad»: el de San Agustín para el estómago, el de la Laguna para la piel y el de la Belleza… bueno, el nombre lo dice todo.
B. Los Hoteles del Resort
El complejo cuenta con dos opciones principales de alojamiento, cada una con un estilo muy diferente:
• Gran Hotel – Balneario de Panticosa (4 estrellas): Es el edificio más emblemático, de estilo decimonónico (fundado en 1896) y rehabilitado para ofrecer un ambiente de lujo clásico. Es ideal para quienes buscan una experiencia más tranquila y exclusiva.
• Hotel Continental (4 estrellas): Diseñado por el arquitecto Rafael Moneo, es una estructura moderna de madera y cristal. Es más grande y suele ser la opción preferida por familias y grupos, ya que está conectado directamente con los edificios de servicios.
C. Espacios Termales y Relax
Las aguas del balneario son famosas desde la época romana por ser ricas en azufre, nitrógeno y minerales, ideales para el tratamiento de problemas óseos, de piel y estrés.
• Termas de Tiberio: Es el centro termo-medicinal principal. Ofrece un circuito completo con piscina central, chorros, saunas, iglú, y una espectacular piscina exterior donde puedes bañarte rodeado de nieve en invierno o montañas verdes en verano.
• Balneario del Quiñón: Enfocado en tratamientos terapéuticos y medicinales más específicos.
• Spa del Gran Hotel: Un espacio más íntimo y exclusivo para los huéspedes de dicho hotel.
D. Actividades por Estaciones
El balneario es un destino «todo el año»:
• Invierno: Además del relax termal, el complejo cuenta con un circuito de esquí de fondo propio y rutas para raquetas de nieve. Se encuentra a solo 15-20 minutos de la estación de esquí de Aramón Panticosa (conectada con Formigal).
• Verano: Es el punto de partida de rutas de senderismo hacia ibones (lagos glaciares) como el de Bachimaña o Brazato, y picos de más de 3.000 metros. También puedes disfrutar del tren de alta montaña «El Sarrio» o las famosas Pasarelas de Panticosa.

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